La alcaldesa de Quilpué, Carolina Corti, se refirió al crimen que conmocionó al país tras la muerte de un niño de 12 años durante una encerrona en San Bernardo, señalando que el hecho obliga a una profunda reflexión sobre el nivel de violencia que enfrenta Chile y sobre el rol que deben cumplir los municipios en materia de seguridad.
La jefa comunal sostuvo que la muerte del menor representa una tragedia que no puede ser normalizada por la sociedad y expresó su solidaridad con la familia afectada.
“Hoy Chile está de duelo. La muerte de un niño de 12 años en circunstancias tan brutales nos conmueve, nos duele y nos obliga a reflexionar sobre el nivel de violencia al que hemos llegado como sociedad”, afirmó.
En esa línea, Corti recalcó que la delincuencia continúa afectando a las familias chilenas y llamó a evitar que este tipo de hechos se conviertan en una realidad aceptada.
“Como madre y como alcaldesa, comparto la indignación y la impotencia que sienten miles de familias. No podemos acostumbrarnos a que la delincuencia siga cobrando vidas inocentes ni a reaccionar únicamente después de cada tragedia”, señaló.
Las declaraciones se producen en momentos en que el Congreso se prepara para discutir nuevas medidas en materia de seguridad pública y el papel que deberán desempeñar los gobiernos comunales en la prevención del delito.
Frente a ese debate, la alcaldesa fue enfática en señalar que los municipios están disponibles para colaborar, pero advirtió que cualquier ampliación de responsabilidades debe ir acompañada de herramientas concretas para ejercerlas.
“Quiero ser muy clara: los alcaldes estamos disponibles para colaborar, porque somos la primera puerta a la que golpean los vecinos cuando tienen miedo y cuando sienten que el Estado no llega”, sostuvo.
Sin embargo, agregó que la seguridad pública sigue siendo una responsabilidad central del Estado y de las instituciones especializadas.
“Los municipios podemos apoyar, coordinar y prevenir, pero no podemos reemplazar funciones para las cuales no contamos con las atribuciones ni los recursos necesarios”, indicó.
Como ejemplo de colaboración efectiva, la autoridad destacó el funcionamiento del convenio OS14 en Quilpué, iniciativa que permite la realización de patrullajes mixtos entre inspectores municipales y Carabineros.
“En Quilpué hemos demostrado que la colaboración funciona. A través del convenio OS14 nuestros inspectores municipales realizan patrullajes mixtos junto a Carabineros, fortaleciendo la presencia preventiva y la capacidad de respuesta en los barrios. Ese es el camino: más coordinación, más herramientas y más respaldo para quienes están enfrentando la delincuencia en el territorio”, afirmó.
Finalmente, Corti insistió en que cualquier reforma que contemple mayores responsabilidades para los municipios debe considerar financiamiento adecuado, atribuciones claras y protección para los funcionarios que trabajan en terreno.
“Si el país espera que los municipios asuman mayores responsabilidades en seguridad, esa discusión debe venir acompañada de financiamiento, atribuciones claras, protección para los funcionarios municipales y una estrategia nacional que fortalezca a las policías”, sentenció.
La alcaldesa concluyó señalando que la ciudadanía demanda respuestas concretas frente a la crisis de seguridad y llamó a una acción coordinada entre todos los niveles del Estado.
“Las familias chilenas no necesitan disputas ni competencias. Necesitan resultados. Y para lograrlo, todos los niveles del Estado debemos trabajar unidos para recuperar la tranquilidad que hoy sienten perdida”, concluyó.






















