El presidente José Antonio Kast volvió a referirse a la polémica generada por su promesa de campaña de expulsar a 300 mil migrantes irregulares y aclaró que nunca planteó que aquello pudiera concretarse literalmente “el primer día” de gobierno.
Luego de haber señalado previamente que se trataba de una “metáfora”, el mandatario corrigió nuevamente el concepto y sostuvo que la palabra más adecuada sería “hipérbole”.
“Quizás la palabra era hipérbole, no metáfora”, afirmó durante la promulgación de la Ley de Desalinización en Caldera, en la Región de Atacama.
Kast defendió además el fondo de su mensaje y aseguró que la ciudadanía entiende el objetivo de endurecer la política migratoria del Gobierno. “El ciudadano de a pie entiende lo que estamos haciendo”, señaló, apuntando a medidas como los vuelos de expulsión, el cierre de fronteras y la disminución de ingresos clandestinos.
La aclaración del mandatario surgió tras una ola de críticas desde la oposición y distintos sectores políticos, luego de que relativizara una de las promesas más emblemáticas de su campaña presidencial. La expulsión masiva de migrantes fue uno de los ejes centrales de su discurso electoral y estuvo presente en debates, actividades públicas y mensajes en redes sociales.
En paralelo, el debate derivó incluso en discusiones sobre el uso de figuras literarias en política. Desde el Colegio de Profesores, por ejemplo, se precisó públicamente que una metáfora y una hipérbole corresponden a recursos distintos, apuntando a que la expresión utilizada por el Presidente correspondía más bien a una exageración retórica.
Pese a las críticas, Kast insistió en que el foco debe estar en los resultados de su agenda migratoria y aseguró que el proceso de expulsiones y control fronterizo “comenzará a fluir” una vez que se regularicen distintos procedimientos administrativos pendientes.




















