Kazisca, cóndor nacida en el Zoológico de Quilpué, fue trasladada a un centro de rehabilitación y será liberada en la cordillera en 2026.
Kazisca, una hembra de cóndor andino nacida a inicios de este 2025 en el Zoológico de Quilpué, dio un nuevo paso en su camino hacia la vida silvestre.
Esta semana fue trasladada al Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces de la Unión de Ornitólogos de Chile, ubicado en Talagante, donde iniciará su proceso de readaptación.
El ejemplar, que actualmente tiene cerca de ocho meses de vida, pesa 9 kilos y posee una envergadura de casi 1,5 metros, acorde al desarrollo típico de su especie, el cóndor andino (Vultur gryphus), considerada el ave voladora más grande del mundo.
Su nacimiento fue especialmente significativo, ya que esta especie está en peligro de extinción y se reproduce con baja frecuencia.
Las parejas ponen uno o dos huevos cada dos años y crían a sus polluelos durante largos periodos.
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Kazisca es hija de una pareja de cóndores que lleva más de 20 años en el zoológico, ambos rescatados con lesiones permanentes que les impiden volar.
A pesar de haber nacido en cautiverio, la hembra aprendió a defenderse, desplazarse e interactuar con otros cóndores, clave para su vida en libertad.
Libertad definitiva
Luego de cumplir con su etapa de aprendizaje en Talagante, la cóndor será llevada a un recinto especial en la zona central de la cordillera, para evaluar su adaptación al ambiente natural por cerca de un mes.
Si todo avanza según lo planeado, su liberación definitiva tendrá lugar a fines de 2026.
Este tipo de iniciativas representa un esfuerzo crucial para la conservación del cóndor andino, una especie emblemática de los Andes.

















