El Presidente José Antonio Kast presentó este miércoles en cadena nacional los principales ejes del proyecto de Ley de Presupuestos 2027, el primero de su administración, que contempla un crecimiento del gasto de 1,5% respecto de este año y que, según afirmó, cumple con la meta de déficit fiscal.
El Mandatario definió cuatro prioridades para el próximo año: crecimiento, trabajo y reconstrucción; seguridad; protección de la niñez vulnerable; y resguardo de los beneficios sociales. Según explicó, el Ejecutivo decidió aumentar en medio punto adicional el gasto respecto del rango inicialmente previsto, con el objetivo de acelerar la reactivación, la inversión y el empleo.
En materia económica, Kast destacó que hoy existen cerca de 980 mil personas buscando trabajo y anunció $9,5 billones para crecimiento, empleo y reconstrucción, un 8,1% más que este año. A ello se suman 241 obras públicas de rápida ejecución, más de $500 mil millones para reconstrucción y más de 166 mil subsidios habitacionales.
Para seguridad, el presupuesto contempla $7 billones, un aumento de 9,1%. El Gobierno financiará mil nuevos cupos en Carabineros, capacidad para formar a más de 3.200 alumnos, cinco nuevos cuarteles, mayores recursos para la PDI y un alza cercana al 18% para Gendarmería. También aumentarán los recursos del Servicio Nacional de Migraciones y se pondrá en marcha la nueva Fiscalía Supraterritorial.
En niñez, Kast anunció $2,5 billones, un 4,1% más que este año, con mayores recursos para programas de reparación destinados a niños víctimas de maltrato grave o abuso. Según señaló, actualmente más de 13 mil menores se encuentran esperando atención especializada.
En materia social, el Presidente aseguró que “ninguno de los beneficios que la ley garantiza se toca”. La PGU contará con $7 billones para más de 2,2 millones de personas, mientras Educación dispondrá de $17,3 billones y Salud aumentará su presupuesto en 4,7%.
Kast también puso énfasis en el control del gasto y afirmó que el Gobierno revisó 632 programas de 23 ministerios. “Los que funcionan, crecen. Los que no dan resultados, tendrán que mejorar antes de recibir un peso más”, señaló.
Al cierre, llamó al Congreso a discutir el proyecto dentro de los próximos 60 días y pidió que el debate sea “exigente”, pero no se realice “desde una trinchera”, argumentando que las prioridades incluidas en el Presupuesto trascienden las diferencias políticas.






















