El exministro Nicolás Grau salió al paso de las críticas del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y defendió las proyecciones fiscales elaboradas durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, asegurando que “son consistentes” y que “no contienen errores de cálculo”.
La respuesta de Grau se produjo luego que Quiroz presentara el nuevo Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre de 2026 (IFP1T26) y acusara “inconsistencias” en las estimaciones heredadas de la administración anterior, particularmente respecto a la trayectoria proyectada de la deuda pública hacia 2030.
A través de su cuenta de X, el economista sostuvo que el actual jefe de las finanzas fiscales “se apresura” y aseguró que “la proyección es consistente, no tiene errores de cálculo”. Según explicó, las diferencias observadas entre ambas administraciones responden principalmente a cambios en supuestos económicos y decisiones políticas adoptadas por el nuevo gobierno, más que a errores técnicos en las proyecciones originales.
En ese contexto, Grau expuso “¿por qué si el déficit efectivo proyectado acumulado al 2030 aumentó en 13 billones, la deuda al 2030 sube en un monto menor? Respuesta: la deuda en pesos/PIB depende del déficit efectivo, pero también del tipo de cambio, de la inflación, del PIB nominal y de movimientos bajo la línea”.
“Su argumento asume implícitamente que entre ambos informes sólo cambió la proyección del déficit de cada año, pero entre otras cosas también se apreció el peso (eso baja el valor de la deuda llevada a pesos) y subió la proyección del PIB nominal”, agregó.
Asimismo, el exministro señaló que “todo esto está transparentemente expresado en nuestro 4to IFP (IFP4T25). Allí se muestra cómo cada componente aporta a la variación de la deuda acumulada para cada año, entre el 3er y 4to IFP”.
“Las proyecciones de deuda se basan, obviamente, en supuestos. Estamos hablando de proyecciones macroeconómicas a 4 años. Y podemos tener distintas visiones sobre los supuestos, pero esas diferencias no son errores”, añadió.
De igual forma, manifestó que “algo positivo en todo esto es que nadie pone en duda que efectivamente la deuda/PIB bajó en 2025 respecto a 2024, algo que no pasaba hace 18 años”.
Finalmente, y a modo de conclusión, Grau indicó que “ojalá esta aclaración nos permita volver al debate importante” y planteó cuestionamientos sobre “¿por qué el IFP no dice nada del impacto de la mega reforma en la deuda?”, y “¿es razonable reducir el impuesto a grandes empresas a costa de bajar el presupuesto de los hospitales (como está actualmente ocurriendo)?”.





















