El Gobierno de Chile ha anunciado su reconocimiento de la “soberanía” de Marruecos sobre Sáhara Occidental y ha apuntado que considera la propuesta de autonomía presentada por Marruecos como una solución política “justa” y “mutuamente aceptable”, a pesar del rechazo frontal expresado a la misma por parte del Frente Polisario.
“Chile apoya la soberanía del Reino de Marruecos sobre la totalidad de su territorio, incluida la región del Sáhara Occidental, y considera la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 la solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, de conformidad con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”, ha dicho el Ministerio de Exteriores chileno.
Así, ha aplaudido a través de un comunicado la resolución del citado organismo afirmando que la propuesta de Marruecos es “la solución más viable” para resolver el contencioso, y ha pedido “entablar conversaciones sin condiciones previas”, tomando como base este plan, “con miras a lograr la solución política definitiva y aceptable para todas ellas”.
El comunicado ha sido publicado tras una reunión entre los ministros de Exteriores de Chile y Marruecos, Francisco Pérez Mackenna y Naser Burita, respectivamente, en la que además han suscrito los términos de referencia para avanzar en las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio entre ambos países.
Durante los últimos años, el Frente Polisario ha sufrido varios varapalos por el apoyo de diversos países, entre ellos España, al plan de autonomía de Marruecos, una opción que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) rechaza de plano, en el marco de su petición de que se concrete la descolonización del territorio y se garantice su derecho a la independencia.
La antigua colonia española del Sáhara Occidental fue ocupada por Marruecos en 1975 pese a la resistencia del Frente Polisario, con quien se mantuvo en guerra hasta 1991, cuando ambas partes firmaron un alto el fuego con vistas a la celebración de un referéndum de autodeterminación, pero las diferencias sobre la elaboración del censo y la inclusión o no de los colonos marroquíes ha impedido hasta el momento su convocatoria.
EUROPAPRESS/AGENCIA UNO






















