La Dirección de Presupuestos informó que la caja del Tesoro Público alcanzó los US$ 3.617 millones en febrero, cifra que más que duplica los US$ 1.406 millones de enero y deja atrás los US$ 46 millones registrados en diciembre, monto que había sido enfatizado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en medio del debate fiscal.
El contraste entre ambas cifras reactivó la discusión sobre la situación real de las finanzas públicas. Mientras desde el Ejecutivo se había advertido sobre un escenario de estrechez al cierre del año pasado, los datos más recientes muestran un repunte significativo en los primeros meses de 2026.
Desde el Ministerio de Hacienda, el ministro Quiroz defendió sus declaraciones, señalando que el dato de diciembre reflejaba un momento específico del ciclo fiscal. En esa línea, sostuvo que los recursos actuales no implican necesariamente mayor holgura fiscal: “no son recursos disponibles en términos netos”, ya que incluyen compromisos y componentes asociados a deuda.
En paralelo, desde el ámbito político surgieron cuestionamientos a la interpretación del gobierno. El diputado Manourcherhi criticó la postura del Ejecutivo y afirmó: “Primero dijeron que no había caja y la Dipres los desmintió. Había más de 3.600 millones de dólares. Ahora dicen que esa plata fue en base a deuda, pero ese nunca fue el debate”.
El parlamentario agregó que “el debate era simple. ¿Había plata para no subirle la bencina a la gente? Y sí, sí había. Todo lo demás son excusas para no admitir que el ‘bencinazo’ fue una decisión política”.
La controversia se instala así en el plano político, donde la discusión ya no solo apunta a las cifras, sino también a su interpretación y uso en decisiones económicas recientes. En ese contexto, el manejo de la caja fiscal y su impacto en medidas como el precio de los combustibles se perfila como uno de los ejes del debate público en las próximas semanas.






















