Una ovación de pie coronó la presentación de Puerto Orquesta en el Teatro Municipal de Viña del Mar, en una noche inolvidable que desbordó todas las expectativas. El teatro se llenó hasta el último rincón, con personas incluso en el cuarto piso, y más de un centenar de asistentes quedó fuera por el sobrecupo. El concierto, un viaje emotivo por lo más entrañable del repertorio chileno, dejó al público vibrando con orgullo, emoción y una certeza compartida: esta orquesta merece estar en el Festival de Viña.
La velada comenzó con la voz en off del destacado locutor Rodolfo Hahn, emblema de Radio Bío Bío, quien introdujo al público en un relato conmovedor que dio paso a una recepción apoteósica. Desde ese instante, la conexión fue total.
El elenco estable de Puerto Orquesta, Giggio Zamora, Las Joyas del Pacífico, Franco Urbina y Francisca Astorga, brilló con interpretaciones magistrales, dando nueva vida a clásicos inolvidables. La calidad de la orquesta fue reforzada por una puesta en escena impecable, con sonido, visuales e iluminación de nivel internacional, que potenció cada arreglo y cada interpretación con una factura digna de los mejores escenarios del mundo.
Momentos especialmente emotivos marcaron la jornada. Patricia Frías interpretó “Entre Paréntesis”, del recordado Niño García, en presencia de su viuda, provocando una ovación profunda. Luz Eliana, Luis Alberto Martínez y Pancho Puelma, leyendas vivas de la música nacional, fueron ovacionados de pie, con una mezcla de respeto y cariño que envolvió al teatro entero.
La dirección musical, los arreglos inéditos y el compromiso escénico consolidan a Puerto Orquesta como un proyecto artístico de excelencia, con un sello identitario propio, nacido en Valparaíso, que este 2025 celebra 10 años de trayectoria musical promoviendo el patrimonio sonoro chileno con creaciones y reinterpretaciones de alto nivel.
Para su director, José Godoy, la noche fue la confirmación de una convicción profunda:

“Hemos comprobado que la música en vivo, chilena, puede repletar un teatro y emocionar a la gente, y lo vivido en Viña lo demuestra. Las orquestas populares merecen condiciones mejores, que les permitan a elencos como el nuestro, más de 30 personas. llegar a muchos más rincones del país. Las personas se lo merecen, y nuestros artistas también.”
Por eso, de manera espontánea, entre el público surgió una consigna que ya empieza a tomar fuerza: #LaPuertoAViña, una campaña ciudadana que busca llevar este proyecto al Festival de Viña del Mar como parte de su obertura oficial.
Cuando el arte se hace con convicción, con amor por la música chilena y con una factura impecable, el resultado es esto: emoción colectiva, orgullo cultural y una ovación cerrada de principio a fin.

















