Ante los hechos que ha conocido la opinión pública que el presidente de la Cámara de Diputados con el aval del secretario de la misma han decidido sancionarme por los hechos que ocurrieron con el diputado Meza, debo señalar que no solamente me parece una medida arbitraria , desmedida e injusta, ya que claramente ahora que se han revelado los vídeos ha quedado en evidencia que jamás es zamarreado al diputado Meza, solamente lo toqué para comunicarle un hecho del cual después di cuenta de la entrega de un documento, de tal manera que creo que es gravísimo, extraordinariamente grave que el presidente de la Cámara con el aval del secretario, que es ministro de fe, hayan incurrido en este exceso.
Nunca antes en la historia del Parlamento de Chile, ni en la Cámara de Diputados, ni en el Senado, se había censurado a un parlamentario para omitir opiniones en la sala. Sería por primera vez que esto ocurriera y lo grave y muy grave es que ante los ojos de la opinión pública quedó en evidencia que yo no he zamarreado al diputado Meza y que los que están faltando a la verdad es el presidente de la Cámara de Diputados y el secretario de la misma, de tal manera que creo que lo que ha ocurrido no solamente empaña la labor parlamentaria sino que también empaña el rol que deben cumplir las autoridades dentro de las instituciones. Reitero, es gravísimo, extraordinariamente gravísimo, por cierto que he apelado porque es una medida arbitraria e injusta y creo que claramente con un sesgo político porque nunca antes en la historia democrática de nuestro país un parlamentario había censurado tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.

















