El director de Gendarmería precisó que se removió a los dos funcionarios se encontraban directamente en la sala de audiencias y participaron en el procedimiento.
El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez Riquelme, dispuso la remoción de dos funcionarios y la suspensión de otros dos tras la liberación errónea de un imputado en el Centro de Justicia de Santiago, quien logró evadir la acción judicial luego de que un coimputado suplantara su identidad durante una audiencia.
El hecho ocurrió este 11 de febrero en el 13° Juzgado de Garantía de Santiago, durante una audiencia de formalización por el delito de estafa.
Según los antecedentes, Ariel Gonzalo Serey Cofré se hizo pasar por Luis Alberto González Yáñez, quien mantenía una orden de detención vigente desde 2024.
Producto de ello, González Yáñez quedó en libertad y abandonó el Centro de Justicia, mientras que Serey Cofré fue detenido en flagrancia por el delito de usurpación de identidad.
La irregularidad no fue advertida inicialmente por la Fiscalía, la Defensoría, Gendarmería ni por el tribunal, y solo fue detectada cuando se reanudó la audiencia.
Respuesta de Gendarmería
En una declaración pública, el director nacional de Gendarmería calificó lo ocurrido como una “negligencia inexcusable” y anunció medidas disciplinarias inmediatas.
“He dispuesto la inmediata remoción del jefe del Subdepartamento de Servicios Especializados, así como también de la oficial encargada del sector bajo cuyas órdenes se desempeñaba dicho personal”, señaló Pérez.
Asimismo, aclaró que los dos gendarmes, que se encontraban directamente en la sala de audiencias y participaron en el procedimiento, fueron suspendidos de sus funciones. “Informaremos oportunamente otras medidas al respecto”, agregó.
De acuerdo con información recabada, los involucrados habían sido derivados desde el 4° Juzgado de Garantía de Santiago.
En la audiencia, también participaba Nelson Daniel Vaamonde Monsalve, extranjero sin RUN, cuya detención fue ampliada por solicitud del Ministerio Público.
González Yáñez enfrenta cargos por receptación y falsificación de licencias de conducir, delitos por los que arriesga penas de hasta tres años de cárcel. Además, contaría con un amplio historial delictual.
Tras lo ocurrido, Gendarmería presentó una denuncia ante el Ministerio Público y notificó a las policías para dar con el paradero del imputado prófugo, mientras se desarrollan indagatorias internas para determinar eventuales responsabilidades administrativas adicionales.

















