Chilenos deportados acusaron duras condiciones en centros migratorios, como maltratos, hacinamiento y falta de comunicación con sus familias.
Esta madrugada, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Santiago un vuelo con 44 ciudadanos chilenos deportados desde Estados Unidos.
Estos individuos fueron expulsados por la administración de Donald Trump por encontrarse en situación migratoria irregular y por violar la normativa vigente.
El gobierno chileno coordinó el procedimiento con diversos organismos, incluyendo el Ministerio del Interior, Relaciones Exteriores, Seguridad Pública y la Policía de Investigaciones.
Al llegar a Chile, a los expulsados se les realizó el control migratorio pertinente, verificando la identidad de todos y poniendo a disposición de la justicia a aquellos con órdenes de detención vigentes.
En medio de la recepción, varios deportados compartieron sus experiencias en los centros migratorios de EE.UU., describiendo condiciones precarias y trato abusivo por parte de las autoridades. Uno de ellos acusó abusos y maltrato durante su detención en Miami.
“Abusan con nosotros. Los sheriffs se ríen mientras nos tratan como perros(…)Dormía en el piso sin comer. Me perdieron todas mis cosas”, describió.
Otro, denuncia que fue arrestado a pesar de estar casado con una estadounidense.
“Pasé dos años y cinco meses en una cárcel disfrazada de centro migratorio. Nos hacían dormir en el suelo sin frazadas (…) Solo llamabas a tu familia si tenías dinero”, dijo.
Yerko Aliaga, bailarín y exconcursante del programa Rojo de TV, también fue uno de los expulsados y también denunció un trato inhumano.
“El trato que te dan es pésimo. Estás tirado en el suelo de una sala que le llaman ‘la hielera’, a 12 grados, sin colchonetas, sin frazadas ni nada. Éramos más de 30 personas en un espacio para nueve”, declaró.
Además, relató cómo fue el duro momento de su detención. “Iba manejando con mi licencia, te chequean la placa y si eres latino, te hacen el control. Y ahí directo al centro (de detención)”, indicó.
Esta deportación se suma a otras similares realizadas recientemente hacia diversos países de la región, como parte de la estrategia de EE.UU. para abordar situaciones migratorias irregulares.
Visa Waiver
Además, ha generado preocupación en Chile respecto a la continuidad del programa Visa Waiver, que permite a los ciudadanos chilenos ingresar a EE.UU. sin visa por un máximo de 90 días.
Autoridades estadounidenses han cuestionado la permanencia de Chile en este programa, citando un presunto aumento de delitos cometidos por ciudadanos chilenos en su territorio, lo que ha sido calificado como “turismo delictual”.




























