El Gobierno y el Parlamento están avanzando en decisiones que afectan directamente a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), motivo por el cual expresamos nuestra posición con respecto a los temas en discusión:
Sobre la Reforma Previsional:
Apoyamos la idea de legislar impulsada por el Gobierno y comprendemos la necesidad de un aporte empresarial que contribuya a mejorar las pensiones de las y los trabajadores. Sin embargo, nuestra aspiración es poner fin al actual sistema de AFP, que ha demostrado ser insuficiente para garantizar pensiones dignas.
Las MIPYMES representamos menos del 12% de las ventas nacionales, pero generamos el 50% del empleo dependiente en Chile. Por ello, vemos con gran preocupación la propuesta de aumentar la cotización previsional en un 7%, lo que representaría una carga insostenible para las empresas de menor tamaño. Además, los requisitos de años de cotización exigidos para acceder a los beneficios dejarían sin cobertura a un amplio sector de la población, incluyendo a muchos dueños y trabajadores de las MIPYMES.
Lamentamos que en esta reforma, de vital importancia para el futuro del país, no se haya consultado a los gremios de las MIPYMES, mientras que los gremios de la gran empresa sí fueron considerados.
La situación es crítica. Las MIPYMES enfrentan el impacto acumulativo de medidas como el alza del salario mínimo y la reducción de la jornada laboral a 40 horas. Sumar un 7% adicional a las cotizaciones actuales podría llevar al cierre de numerosas empresas, la pérdida de empleos y un incremento de la informalidad. Consideramos fundamental que se flexibilicen los requisitos de cotización, rebajándolos a 8 años para las mujeres y 15 años para los hombres, tal como lo han propuesto la bancada transversal de senadoras.
Nos preocupa, además, la carga que implica la deuda previsional para las MIPYMES, agravada por los altos intereses por mora y multas, lo que hace urgente la instalación de una Mesa de Diálogo para abordar una reorganización de estos pasivos, que esta vez de soluciones concretas.
Esta reforma previsional debe considerar el acceso de las MIPYMES al mercado de capitales, utilizando los fondos de los trabajadores, los cuales durante 40 años han sido destinados exclusivamente al capital financiero y las grandes empresas, favoreciendo una concentración económica sin precedentes a nivel mundial.
Sobre la Ley de Pago a 30 días:
Nos preocupa la pasividad del Gobierno en la implementación de esta ley, lo que genera incertidumbre, ya que quienes se oponen a su aplicación son principalmente organismos del Estado. Mientras tanto, el gran empresariado ha aceptado su puesta en marcha, por lo que exigimos que la ley se apruebe sin más dilaciones.
Sobre la reforma tributaria:
En materia tributaria, nos inquieta la falta de avances en la implementación del régimen transparente, diseñado para aliviar la carga impositiva del 25% que enfrentan las MIPYMES, programado para entrar en vigencia en enero de 2025. Solicitamos cumplir con lo solicitado por los gremios.
Después de tres años de Gobierno, a pesar de nuestro respaldo a diversas iniciativas en favor de los trabajadores, no hemos visto avances significativos en un Plan Estratégico MIPYME que aborde temas cruciales como la participación en el mercado, la industrialización y la protección de la producción nacional. Este plan fue un compromiso del Ministerio de Economía que hasta ahora sigue pendiente.
A la fecha, resulta difícil afirmar que este ha sido el “Gobierno de las MIPYMES”, como lo prometió el Presidente Gabriel Boric durante su campaña.
Como dirigentes gremiales, seguimos esperando acciones concretas y compromisos reales que aseguren el futuro de nuestro sector y, con ello, el desarrollo económico y social de Chile.
Unapyme.

















